CIUDAD DEL HECHIZO

Ciudades del hechizo: escrituras ocasionales

Si el concepto-operación post-it, propuesto por Lavarra y tomado como metáfora emblema en Ciudades Ocasionales, adquiere todo su sentido en las analogías entre texto y ciudad, podríamos ponerlo en conversación con las analogías entre escritura y habitar, desde la experiencia que venimos elaborando desde Trabajos de Utilidad Pública (TUP).

Tal puesta en conversación (sentido de poner en obra, para TUP), partiría de reconocer la diferencia entre la ciudad texto y la ciudad escritura. Si la ciudad texto es la de la planificación (desde Hipódamo y su trazado ortogonal celebrado en la Política de Aristóteles, hasta el posmoderno urbanismo sustentable y multicultural), el post-it adquiere toda significación de formato anestésico de temporalidad.

El papelillo fluorescente, con adhesivo lábil, esta confeccionado (cuentan que por falla químico-industrial en el diseño de un adhesivo fuerte) para un uso “por mientras”, una marca que hace del texto ya-hecho, un hechizo que acopla temporalidades en la provisionalidad del encuentro. Es una lógica del acontecimiento que opera (como el ardid en Michel de Certeau) en el encuentro de una singularidad que usa el texto-ciudad para singulares rendimientos insospechados por el logos, desde el cálculo del ojo de dios, del autor.

Otra cosa es lo que ocurre si concebimos al texto como escritura en acción. Si seguimos el hilo de la transformación operada sobre el texto por Julia Kristeva y Roland Barthes, cuyas elaboraciones configuran el campo de acción de unas prácticas significantes, que es como podemos saber de la escritura agenciamiento. No se trata de un texto, sino de intertextualidad aconteciendo, orden del trabajo que la lengua realiza sobre el sujeto, descentrándolo, trazando los recorridos de una excavación en la que se habita. Esta concepción de textualidad activa, es la que puede reconocerse en una ciudad que está siempre escribiéndose. Una ciudad que desde siempre se hace improvisando, no sobre el texto, sino como texto en acción, escritura agencia. De aquí lo/el hechizo.

Así, el post-it si es concebido como un uso temporal provisorio, ocasional, mientras tanto, y tal formato permite pensar las multiplicidades de ciudad aconteciendo sobre el texto (si no ¿Dónde adherir el post-it?), podríamos saber de una ciudad que desde siempre es provisional, es la que se está escribiendo fuera del ojo del amo planificador, por la condición desorbitante, excesiva, de las multiplicidades del habitar. Si el post-it es un forma permanente de lo provisorio (siempre por mientras), lo/el hechizo es provisoriamente permanente (por mientras para siempre).

Lo/el hechizo tiene una temporalidad que olvida la permanencia, la olvida desde y para siempre, permanentemente. Se hace por mientras, sin afán de permanecer ni de ser provisorio, olvida esa diferencia y termina siendo definitivamente ocasional. Hay para quienes este es el modo de lo popular (incierto artificio de vivir en desventaja), para otros el modo latinoamericano de la ciudad (siempre en obras). Hay quienes dicen que si la filosofía hubo de ser el texto eurocéntrico, la ficción bien podría acontecer la escritura de los márgenes.

Desde TUP proponemos el siguiente trabajo para Ciudades Ocasionales Sudamérica: registrar diversas soluciones con las que los habitantes resuelven ocasionalmente problemas propios al habitar, y que se han configurado, se vienen a configurar, en soluciones que sin nunca haber sido diseñadas para ser permanentes, permanecen olvidando tal cuestión, olvidando las condiciones de emergencia como solución quedándose allí sin ser vista, como un hechizo, como lo hechizo.

Esta captura de hechizos, será fotográfica y escritural partiendo por la marca con un pos-it. Registraremos hechizos visualmente e inscribiremos unas trazas letradas que informen de aquel problema que ocasionó la solución por-mientras-para-siempre (lo hechizo). El asunto funciona así: entregamos el dispositivo pos-it ( papel adhesivo de color) e invitamos a vecinos que señalen aquello que reconocen como provisorio para siempre en su casa pegando el adhesivo sobre ella.

Realizaremos una captura nómada por la ciudad de Santiago, tanto en zonas de la mayor formalidad oficial (“centro histórico”, “centro político”, zonas financieras y de servicios, transporte público, grandes avenidas, centros comerciales, etc.), como en vecindarios y moradas que son una conmemoración a la emergencia: las tomas de terreno. Vecindarios que son un hechizo por antonomasia.

Nos interesa mostrar una ciudad (cualquiera en nuestra opinión) cuya ocasionalidad obedece (sin radicar, sin adherir, por leve que sea la adhesión sobre el texto) al agenciamiento de escribir un lugar para habitar, donde tiene lugar la habitabilidad escribiéndose, en fuga, siempre por mientras. Ciudades del hechizo.

ciudad del hechizo from patricio castro on Vimeo.

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